domingo 15 de enero de 2012

El fin de Omega Cap39: Alguien más temible que un inquisidor

Desde la lejanía se podían ver las grandes volutas de humo salir desde los distintos barrios de la capital. Los tres jinetes apenas redujeron el paso, tan sólo lo suficiente como para contar los fuegos que quizás aún quedaban encendidos.
- Ha estallado la batalla en Eleonara.- Dijo Pridwen, detrás de los dos hombres pero igualmente oculta por unas toscas túnicas.
- No podemos pararnos a ayudar aquí.- Respondió Felthac desviando mecánicamente la mirada hacia el frente.- El hombre que buscamos se ha marchado de la capital.
- Entonces…- Dijo Pwyll imitando el gesto de su protegido.- Tendríamos que dar un rodeo. No podemos permitir que nadie nos vea, sería demasiado problemático.
- Desviémonos hacia el norte, lo suficiente como para que no nos puedan otear desde las murallas.- Dijo el mago del grupo tras sopesar el consejo.
Los jinetes cambiaron lentamente su dirección hasta dejar la ciudad en el horizonte. Se acercaba el mediodía y no estaban muy lejos de su destino cuando Felthac se apeó de un salto de su caballo y lo tomó de las riendas.
- Paremos un rato. Prefiero llegar con los caballos descansados y de noche. Nos será más fácil buscar por la ciudad con la oscuridad.
- Estoy de acuerdo.- Dijo Pridwen mientras miraba en todas direcciones.- Al norte hay una pequeña arboleda, al menos podremos encontrar sombra.
Felthac observó en la dirección en la que marcaba la juglar sin poder encontrar nada. Aún así cambió nuevamente su dirección hacia donde indicaba la mujer, varios minutos después pudo descubrir la pequeña arboleda a la que hacía referencia. Apenas eran veinte metros de bosquecillo que parecía haber resistido a duras penas las inclemencias del mal tiempo.
No fue hasta acercarse a pocos metros cuando el grupo descubrió la extraña forma de los troncos de los árboles en el interior… y no fue hasta entrar completamente en él cuando se percataron del cadáver tendido en el pequeño claro. Pridwen fue la primera en reaccionar, aceleró el paso y se arrodilló junto al cuerpo.
La mujer vestía una túnica roja anudada a la cintura por una cuerda desgastada. Estaba bocarriba, con los ojos perdidos y con la boca a medio abrir por la que se escapaban dos hilillos de sangre. Su cabello rubio estaba desparramado por la hierba y un poco más allá, hacia donde dirigía su mano derecha, se encontraba un fardo de color marrón.
- ¿Qué ha pasado en este bosque?- Preguntó dubitativo Pwyll.
El antiguo pirata parecía hacer caso omiso al cuerpo y su mirada estaba fija en los árboles, todos ellos curvados perfectamente hacia fuera como si hubieran sido golpeados con gran fuerza pero no hubieran conseguido partirlos.
- Puede ser alguien del bando perdedor de Eleonara. Huiría… pero no lo suficientemente rápido.- Empezó a teorizar Pwyll.
Pridwen se levantó y dirigiéndose al fardo empezó a desliarlo. Lanzó a un lado varias manzanas y odres de agua y finalmente pareció dar con lo que buscaba. Sujetando un papel en alto empezó a leerlo.
- Era una inquisidora.- Dijo Pridwen dirigiéndose a Felthac para ver su reacción.- No le dio tiempo a sacar el arma.
Felthac se acercó al fardo mientras la juglar mantenía en alto una pequeña daga.
- ¿Estás segura de que pertenecía a la inquisición de Eleonara?
- El papel lo demuestra.- Respondió Pridwen mientras le tendía el documento.
Felthac lo rechazó con movimiento de mano y volvió su atención a los árboles.
- Debió ser alguien poderoso.- Dijo el mago.- Quizás sea el hombre a quien buscamos.
- No quisiera cruzarme con quien ha hecho esto.- Dijo Pwyll.
- No…- empezó a decir Pridwen mientras sujetaba en alto lo que parecía uno de los cabellos del cadáver, brillante bajo la luz del sol.- No es a quien buscamos. Deberíamos irnos de aquí.
La mujer volvió a arrodillarse junto al cadáver y con la yema de los dedos tocó la comisura e los labios.
- Deberíamos alejarnos lo máximo posible.- Añadió mientras sus dedos se mojaban con la sangre de la mejilla de la mujer.- La sangre aún está fresca.
- Puede que haya ido a tomarse un descanso y vuelva pronto.- Dijo Pwyll sin apartar su vista de los árboles.- Opino igual que madame.
Felthac colocó una de sus manos sobre el hombro del pirata para tranquilizarlo.
- No creo que nos cause problemas…- Empezó a decir el mago.
- Marchémonos, rápido.- Cortó secamente Pridwen.
- De acuerdo, descansaremos más adelante.- Dijo Felthac mientras acariciaba la cabeza de su caballo.
La única respuesta que consiguió fue un gruñido por parte de la mujer y un suspiro de satisfacción por parte del pirata.

Los últimos sirvientes se habían marchado para prepararle la habitación, se hacía de noche cada vez más temprano. Y los huesos empezaban a protestar durante la oscuridad. Dejó la tetera sobre el platillo del suelo e intentó levantarse varias veces del cojín en vano. Fue al cuarto intento cuando Adenio se dio cuenta de que no estaba solo en la habitación.
- ¿Ya no respetas ni la propiedad privada, hermano mío?- Espetó malhumorado el anciano.
Una figura encapuchada en negro apareció cerca de la puerta, como si se hubiera materializado de repente en ese lugar.
- Sabes que no me gusta que me llames así, ilustre Adenio.
- Tenemos el mismo padre y la misma madre, ¿cómo quieres que te llame?- El anciano intentó una nueva vez levantarse, también en vano.
- Veo que has perdido el tiempo, ilustre Adenio.
El extraño soltó una queda risa ante su ocurrencia.
- Eso depende de cómo lo mires.- El anciano intentó nuevamente levantarse del cojín.- ¿Podrías echarme una mano para levantarme?
El extraño materializó una vara de madera en una de sus manos y se la tendió al anciano, que no dudó en recogerla y apoyarse en ella para ponerse en pie. Con gesto ausente devolvió el apoyo al extraño que rápidamente lo hizo desvanecer.
- Aún te mantienes en forma.- Dijo Adenio mientras se colocaba ambas manos a la altura de sus riñones.- Cuando tengas mi edad verás lo que duelen los riñones cuando eres mayor.
- Espero no vivirlo.- Respondió el encapuchado.- ¿Llegarás a ver el final de la batalla?
- Ni idea.- Dijo mostrando un gesto serio el anciano.
- Sabes que podría ayudarte si…
- No, no necesito tu ayuda.- Respondió tajante el anciano.- De todos modos lo tengo todo preparado para cuando llegue el momento, no te preocupes.
- Será aburrido si no estás.- Dijo el encapuchado.- Pero supongo que es inevitable. Nuestro juego no podría ser eterno.
Adenio torció el gesto, contrariado, para posteriormente acercarse a un espejo a un lado de la habitación.
- Todo tiene su fin.- Respondió mientras se miraba atentamente en el cristal.
- No vi al mago cuando el grupo partió.
- ¿Empiezas a temer mis jugadas?- Esta vez fue el anciano el que soltó una carcajada mientras el encapuchado soltaba, a pesar suyo, un pequeño temblor.- Quiero poner un broche de oro a mi victoria final, sólo eso.
El encapuchado torció la cabeza como lo hubiera hecho un gato para oír mejor.
- Se acerca alguien...- Dijo el extraño.
- Mis sirvientes.- Se limitó a decir el anciano.
- ¿Es la última vez que nos veremos?
- ¿Alguna última palabra?- Preguntó el anciano interesado.
- Espero que tengas el final que te mereces, vejestorio.
- Yo también lo espero.- Respondió mientras el encapuchado desaparecía en un remolino.- Yo… también lo espero.
Justo en ese momento abrieron la puerta y entró Thomas.
- ¿Maestro?- Preguntó el joven mientras miraba hacia todas partes.- ¿Hablaba usted sólo?
Un manotazo en el cogote fue la primera respuesta del anciano.
- No me tomes por senil.- Añadió finalmente.- Espero que mi cama esté calentita, hoy hace frío.

domingo 1 de enero de 2012

2012

Bienvenidos al nuevo año!! Aprovecho e intento hacer post de 1 de Enero ahora (aunque estoy algo achispadillo, no sé pq). Se supone que es momento de aprovechar para pedir deseos para el nuevo año que llega, pero creo que es mucho mejor que pida que todos los deseos ajenos se cumplan antes que los míos propios. Un año más puedo decir que tengo a unos amigos geniales (unos que han vuelto, otros que siempre han estado ahí, otros que están lejos...) a los que quiero un montón y a los que quiero seguir queriendo pase lo que pase, ya sean colegas o buenos amigos. Os deseo a todos vosotros mucha suerte para este año nuevo, realmente espero que todo os salga bien porque con sinceridad creo que os lo merecéis.
Para mí sólo quiero pedir seguir viviendo entre gente tan maravillosa y seguir conociendo, a poder ser, más personas interesantes. Puestos a pedir no estaría de más algo de dinero, aunque eso supongo que no es sólo desearlo.
Supongo que luego vendrán tiempos difíciles, pero todo es superable e incluso mejorable. No se puede desistir de un empeño a menos que sepas que está todo perdido de antemano, en ese caso es mejor dirigir tus esfuerzos a otro empeño de similar categoría (Consejo del año patrocinado por marca de ron blanca). Na, en serio, a veces los deseos de uno no pueden contar si quieres que todo siga bien.
Se acerca un nuevo año lleno de días, en cada uno de ellos viviremos algo distinto y deberemos mirar al frente y seguir caminando, no queda otra. Y, lo mejor de todo, algunos de esos días serán muy especiales para alguien a quien quieres y eso es lo que cuenta.
Mi faceta de escritor ha decaído mucho en los últimos meses, dejé un poco parado el tema de Omega y eché la culpa a quien no debía. Sinceramente lo siento, nadie tiene la culpa de no seguir la historia excepto yo. Espero que alguno de estos tantos días me perdonéis. A día de hoy no tengo noticias del concurso de Minotauro, así que supongo que no cambiará demasiado la cosa en los próximos dos o tres meses (que se supone que es cuando dicen oficialmente el ganador), releyendo la obra enviada le veo muchos defectos y, comparada con otras que he podido leer, creo que no está a la altura. En mi mente se amontonan multitud de ideas pero seguramente no consiga plasmar ninguna de forma aceptable o coherente. He leído en alguna parte que este tipo de cosas se heredan en los genes o algo así, supongo que algún descendiente (mío o de mis allegados) heredará mi gusto por la lectura y la escritura y lo hará genial (atentos a mis apellidos, dentro de algunos años alguno de ellos será famoso por algo extraordinario). Seguiré escribiendo poesías cada vez que me cruce o conozca a una chica guapa, supongo que algún día alguien las valorará de alguna forma o algo xD Creo que ese tipo de sentimientos debe plasmarse de alguna forma, normalmente a través del arte. De hecho cualquier sentimiento puede e incluso debe plasmarse en algún arte, es algo que dejamos para la posteridad.
Quizás si espero poco del 2012 luego me sorprenda, aunque a veces se me debe permitir soñar.
En teoría a finales del 2012 terminaré el máster que mis padres han pagado con suficiente celeridad, así que en este aspecto hasta el año que viene no podré decir gran cosa. Aún no sé de qué voy a hacer el trabajo fin de máster jejeje.
Me apasiona la lengua de signos, aunque parece que no se me da del todo bien, ¿problemas de percepción? a saber. Creo que me basta con saber lo suficiente como para poder cruzar dos palabras con alguien que también la domine. No sé si la práctica me dará suficiente capacidad como para basar mi futuro (laboral al menos) en esa lengua.
Prometo no llorar mucho este 2012 y, si lloro, que sea por una buena razón. Prometo intentar salir en todas las fotos sonriendo y sonreír más a los que me rodean, se lo merecen ^^ Prometo vivir ciertos días como si fueran los últimos, porque seguramente uno de ellos lo sea. Ah, y prometo no envidiar demasiado a mis semejantes, cada uno tiene lo que tiene (cosas buenas y cosas malas)
Finalmente quiero recordar a los que no están, no pasa día en los que no los recuerde y quiero que sepan que, estén donde estén, nunca les olvidaré.
Pido perdón por la mala sintaxis o problemas lingüísticos similares en los que haya podido incurrir, felices fiestas a todos y, de corazón, feliz año 2012. Que vuestros sueños os lleven lejos y que Rajoy no eche a perder la democracia.

lunes 19 de diciembre de 2011

El fin de Omega Cap38: El anochecer, el principio del nuevo viaje

Sobre el fuego del hogar reposaba una tetera a punto de hervir, todos los presentes en aquella sala la observaban a la espera de que el dueño de la casa hiciera su aparición. Los pasos vacilantes de Adenio hicieron que todos desviaran la atención hacia el origen del sonido.
- Buenas noches, amigos.- Dijo sonriendo el anciano.
- Maestro Adenio.- Dijo con una reverencia Thomas.
El anciano se acercó sin cambiar el paso hasta sus cojines y, nuevamente, se dejó caer sobre ellos cuan largo era, quedando en una posición que en cualquier otra situación rozaba el bochorno.
- Estaréis ansiosos por saber cuáles serán nuestros siguientes pasos.- Dijo el anciano.
- ¿Dónde están Felthac y los otros?, desde ayer no sé nada de ellos.
- Siguen su propio camino, Ziane. Como deberéis hacer vosotros también.- Adenio se percató entonces que sus palabras no habían saciado a la sacerdotisa, por lo que añadió con una voz neutra.- Se han ido en busca de algo que os podrá ayudar a derrotar a Omega.
- ¿Una de esas reliquias tan raras de las que hablaban?- Preguntó Eorlüm.
- Sí, una de las armas de Alfa. ¿Alguna pregunta más?
El anciano benefactor miró a su alrededor uno por uno a sus visitantes, tras comprobar que no iba a ser interrumpido nuevamente se aclaró la garganta de forma teatral antes de seguir hablando.
- Espero que hayáis meditado lo suficiente como para tener claro que sin vosotros no habrá una forma eficaz de detener toda esta oscuridad. No puedo daros el ejército que os prometí pero sí toda la ayuda que he podido obtener de aquí a las islas. Uno de los barcos más veloces os está esperando en Gadae y la tripulación es lo suficientemente valiente como para navegar en esa densa niebla. Lo único que se necesita es vuestro consentimiento.
El anciano miró nuevamente a su alrededor, esperando algún tipo de respuesta por parte de sus convidados. Tras comprobar que quizás necesitaban algo más de tiempo alcanzó una de sus manos hacia la ruidosa tetera y con ayuda de Thomas fue llenando pequeñas tazas que se sirvieron con disciplina a cada uno de los asistentes, incluido el joven sirviente. Adenio sopló su taza antes de dar un pequeño sorbo.
- Cada día sale mejor el té de hierbabuena en esta casa.- El anciano volvió a mostrar una pequeña sonrisa.- La próxima vez que te cruces con ella felicita a la jefa de cocinas, Thomas.
El sirviente asintió a pesar de que se encontraba fuera de la visión de su amo. Pasaron varios minutos en los que se cruzaban caras pensativas y el leve sonido de los pequeños sorbos.
- Si existe alguna forma de rescatar a Aleont.- Eorlüm calló al verse escrutado por la mirada de Adenio.- Estoy dispuesto a enfrentarme a todo un ejército con mi espada con tal de devolver a mi hermano a su estado natural.
- Estoy seguro de que tendrás tu oportunidad.- Se limitó a contestar el anciano mientras depositaba a un lado su taza vacía.
- Yo iré donde vaya él.- Respondió tajante Ziane.
Adenio asintió con lentitud.
- Maestro… ¿he de ir?- Preguntó vacilante Thërmor.
- No tienes por qué pedirme permiso.- Dijo Adenio levanto la vista hacia la faz de su pupilo.- Eres un hombre libre que puede tomar sus propias decisiones.
- Quizás deba pensarlo un poco más, hay varias cosas...
- Sea así entonces.- Respondió Adenio interrumpiendo la frase a medias.- Espero que no lo pienses demasiado.
- Yo también iré.- Terció Thomas.
- Tú no eres un hombre libre.- Cortó tajante el anciano.- Y mientras te estés beneficiando a mi jefa de cocina y te necesite a mi lado, a mi lado te quedarás. Realmente no sé qué haces todavía aquí, ve a prepararme el baño.
Thomas cerró con fuerza sus labios y se alejó por uno de los pasillos.
- Creo que te has pasado con el chico.- Dijo Ziane tras comprobar que no podía ser oída por el afectado.
Adenio sonrió de oreja a oreja mientras miraba en la dirección por la que se había ido su actual sirviente.
- Thomas aún tiene un papel importante que hacer en este lugar.- Empezó a decir el anciano.- Un papel más importante que el de servirme a mí.- Añadió al darse cuenta de que sus palabras eran demasiado ambiguas.
El propietario del palacete dio por terminado ese tema con un movimiento de manos.
- Podréis iros mañana a primera hora si lo deseáis, el barco os esperará dos semanas si hace falta. Vosotros tres estaréis bien mientras os mantengáis juntos y nunca perdáis el sentido de vuestra labor.
- ¿Y qué pasará con Felthac, se nos unirá en medio del combate?
- No lo creo. Podéis olvidaros de ese piromante, la ayuda que os prestará no será directa. Me apuesto lo que sea.
Adenio pidió ayuda a Thërmor para levantarse no sin mucho esfuerzo. Tras sacudirse mecánicamente el trasero empezó a caminar hacia uno de los pasillos. Thërmor lo siguió instintivamente, dos pasos por atrás, mientras Ziane y Eorlüm se quedaban en la gran sala.
- Maestro Adenio…- Empezó a decir Thërmor mientras se internaban en la oscuridad.
- No hace falta que me sigas llamando maestro. ¿Qué deseas?- Dijo el anciano.
- ¿Qué pasará con La Hoja? ¿Debería ir hacia allí?
- Tus compañeros siguen también su propio camino. Como ya he dicho eres un hombre libre pero, si la pregunta es si te necesitan, todo el mundo necesita a todo el mundo. El ser humano es un ente interconectado… Todo eso ya lo sabes.
- Entonces…
- Entonces haz lo que te venga en gana pero déjame ir a tomar mi baño. Ve donde creas que eres más necesario.

Eorlüm tomó del brazo a su enamorada.
- Entonces… vamos juntos en busca de problemas.- Dijo el guerrero.- ¿Estás totalmente segura?
- Sé que me protegerás, Eorlüm.
La sacerdotisa dio un rápido beso en la boca al guerrero.
- Eso nunca podrás dudarlo, cariño.
- La cuestión es que si llega el momento… ¿a quién protegerás, a tu hermano o a mi?
Eorlüm no supo responder, aunque Ziane tampoco le hubiera permitido ningún tipo de respuesta. Sólo llegado el momento se sabría.

La mañana les encontró empacando sus pocas pertenencias en varios sacos sobre un caballo de carga. Adenio había preparado varios fardos de viandas para cada uno de los aventureros, aunque en toda la madrugada no había hecho acto de presencia. Ya se temían que no iban a volver a verle cuando apareció regiamente por la puerta.
- Veo que estáis preparados para marcharos.- Añadió como si fuera ajeno a todo el ajetreo que había habido en su hogar desde el amanecer.
- Creo… Creemos que es lo mejor.- Dijo Eorlüm tras comprobar que Ziane le apoyaba.
- Debéis tener cuidado allá fuera.- Aconsejó Adenio mientras bajaba pesadamente las escaleras que bajaban a la calle.- Puede que os encontréis con algún peligro incluso antes de llegar al mar. Creo que lo mejor es que ambos intentéis pasar desapercibidos hasta llegar al barco.
- Lo intentaremos.- Habló Ziane.- Aunque llamaremos algo la atención con tantos fardos.
- Podría haberlos dispuesto en Gadae, pero no sabía hasta qué punto os iba a ser necesario.- Dijo Adenio mientras comprobaba la carga del caballo.- Tened mucho cuidado.
El guerrero cabeceó mientras acariciaba el bulto blanco a su espalda donde se encontraba guardada su gran espada.
- Tardaremos dos días en llegar a Gadae. Nos mantendremos lo más alejados de la costa…
- Mejor aquí no.- Dijo Adenio levantando la mano.- Puede haber demasiados oídos, confiaremos en vuestra labor.
- Al final Thërmor no nos acompañará.- Afirmó más que preguntó la sacerdotisa.
- Es decisión suya.- Añadió Eorlüm.- No podemos obligarle a nada, aunque quizás nos hubiera venido bien más compañía.
- Bueno, yo puedo obligarle a salir de mi casa.- Dijo el anciano mirando a la pareja alternativamente.- Lo último que quiero es otra boca que alimentar con mi alacena. Suficiente gasto es todo mi personal.
Adenio les dio la espalda y volvió a subir las escaleras hacia una de las puertas laterales.
- La luz está en vuestras manos. Siento no ser de más ayuda.- Añadió a modo de despedida.
- Es suficiente, lo conseguiremos… si nos mantenemos juntos.- Dijo Eorlüm agarrando de la cintura a Ziane.

lunes 5 de diciembre de 2011

Actualización de ventas

Bueno, hoy aprovecho que terminé una primera clasificación de libros (falta otra revisión por parte de mi padre de sus libros) para actualizar la lista abajo listada de cosas que quiero vender/dar/cambiar. Me he dado cuenta de que tenemos más libros sobre el franquismo que sobre otro tema (si exceptuamos la temática fantástica en general). Una noticia buena es que he encontrado entre libros el volúmen 3 de civil war: primera línea, una noticia mala es que perdí dos números de guerreros secretos y no sé dónde o cuándo he podido perderlos.

jueves 1 de diciembre de 2011

Vendo / Cambio / Regalo

Como mis allegados sabrán estoy de mudanzas a una ""nueva"" casa, por lo que es hora de hacer también limpieza de cosas propias. Rebuscando entre las cajas de mis libros y cómics encontré varias cosas "que no me servían" por lo que estaba pensando en llevarlas a alguna tienda de segunda mano a ver si me dan algo. Pero, por si acaso alguien necesita algo... estoy dispuesto a hablar del tema antes de llevar varias cajas de un lado para otro. Supongo que próximamente ampliaré la lista (me faltan cajas por desempaquetar), si necesitáis alguna info más ya sabéis.

Mangas
.Hack//XXXX Tomo 1
Berserk Tomos 1 y 2
Eureka Seven Tomos 1,2 y 3
El mundo de SyM Tomo 1

Libros
La hora del recuerdo, de Joseph Heller. (No tiene portada)
El enigma de Mademoiselle, de Florencia de Arquer (Libro de la década de los 50, regular estado)
Mi hermana la pantera, de Djibi Thiam (Estado perfecto)
Poema de Mío Cid, edición bolsillo en castellano antiguo (Regular estado)
Con ánimo de ofender, libro recopilación de artículos de Pérez Reverte.
Aprenda a consultar el tarot, edición bolsillo de Hajo Banzhaf.
I-Ching, editorial Libsa.
Direcciones básicas de internet, del país (algunas direcciones ya anticuadas)
Los viajes de Gulliver.
Tu manual de sexualidad, de la prestigiosa revista Clara (no es mío, pero lo vendo)
Las minas del rey Salomón.
El amigo que vino del mar, de Mariano Vara.
El simbolismo de los arcanos del tarot.
Diccionario Tolkien, de F. Scheidewind.
La espada. Crónicas de Inferia nº1, de Deborah Chester.
Las crónicas de Malus Darkblade, Vol.1
Guía del jugador Magic colección básica (básicamente un listado de todas las cartas básicas y varios artículos sobre cartas y estrategias)
Atlas de geografía humana, de Almudena Grandes
Tiempo robado, de Pablo García
Busca tu ruta en La isla del tesoro de los teleñecos
Don Quijote de la Mancha (adaptación más amena y corta para jóvenes de la obra de Cervantes)
Un calor tan cercano, de Maruja Torres
Preguntas y respuestas del un, dos, tres
Los cuadernos de Don Rigoberto, de Mario Vargas Llosa
Las tribulaciones de un chino en China, de Julio Verne
Manual de rol ESDLA sistema CODA: La comunidad del anillo (incluye fichas de personaje y mapas de los principales protagonistas de la primera película de la trilogía)
Broken Arrow, de Jeff Rovin
Los orígenes de la guerra civil española, de Pío Moa (o cómo alabar a Franco siendo un ex-comunista)
El secreto de los niños, de Paloma R. Zulgia
Elizabide el vagabundo, de Pío Baroja
Los apuros de Guillermo, de Richmal Grompton
El árbol de la ciencia, de Pío Baroja
La torre y la isla, de A. Alonso y J. Pelegrín
Refranero del ahorro, de J. Díaz
La gran enciclopedia, de Vocento Tomo 1
El origen de ESDLA, de Lin Carter
La ciudad de las bestias, de Isabel Allende
Renata toca el piano, estudia inglés y etc etc etc, de Ramón García Domínguez
Eragon, de Christopher Paolini (Contiene fotografías de la exitosa adaptación cinematográfica)
1000 trucos para hablar bien (Recopilación de 1000 consejos para hablar y escribir correctamente)
¿Quién usa las papeleras?, de Ricardo Alcántara
Shikasta, de Doris Lessing
Los hechos del rey Arturo, de John Steinbeck
Raistlin, el túnica roja, de Weis y Perrin
El ataque del mutante, de RL Stine
El club Dumas, de Arturo Pérez Reverte
Corazón, de E. De Amicis
Manual de Rol Crusaders
Moby Dick, de Herman Melville
Tulinet, las siete vidas del gato, de Ricardo Alcántara
La misión de Riverwind, de PB Thompson y TR Carter
Cuentos de la Alhambra, de W. Irving
El caliga cigüeña 2ª Parte, de la editorial Didaco (Cuento en español e inglés)
Un verano de perros, de MD Alibés y EO Duch
Sherlock Holmes Short Stories, de Arthur Connan Doyle (Libro en inglés)
El círculo de Koria, de Bel Atreides (o cómo escribir fantasía épica para académicos de la RAE)
El sobrino del mago, de CS Lewis
Octubre, octubre vol 2 de JL Sampedro
Conversaciones en la catedral vol2 de Mario Vargas Llosa
Los cipreses creen en Dios vol2
Dinosaurios y otros animales prehistóricos, de Círculo de lectores
Album de la historia de España, de FG Cortázar
El mago del paso subterráneo, de Alfredo Gómez Cerdá
Manolito Gafotas, de Elvira Lindo
Ardor Guerrero, de Antonio Muñoz Molina (no, no los ordené así a propósito)
Biblia infantil ilustrada, de Dominique Ferir
Colmillo blanco, de Jack London
Travesuras de Guillerno, de Richmal Crompton
El caballero de la armadura gimiente, de RL Stine
Apéndices de Dragonlance, de Weiz y Hickman
El príncipe Caspian, de CS Lewis
El caballo y el muchacho, de CS Lewis

Cómics
Un día más, Spiderman v2.20
Un nuevo día, Asombroso Spiderman nº0
Un nuevo día, Asombroso Spiderman v2.22
Spiderman v2.7
Lobezno nº25
World War Hulk Primera línea nº1
Sandman nº 1 y 2
Capitán Trueno nº1 de Planeta D'deagostini
The Authority volumen 1
Los nuevos 4 fantásticos, nº 1, 2 y 4
Iron Man director de SHIELD nº1

Ultimate Lobezno vs Hulk nº2
Ultimatum Spiderman Requiem.
Increíble Hulk nº17
Patrulla X nº40, 41, 42, 43, 44 y 45
X-men legado nº52
Guerreros Secretos nº3
Los poderosos vengadores nº 22 y 24
Capitán América nº44, 45, 46 y 47
X-Men Destino manifiesto
La imposible Patrulla X Biblioteca Marvel nº6
Batman ilustrado por Neal Adams Tomo 1
Revista Panini News nº6 y 15
Crisis infinita nº1
Supertopcomic Mortadelo Tomo 6
Historia de Cádiz

Libros de texto

Administración Pública, CFGS de la editorial McGraw Hill
FOL, CFGS de la editorial Edebé
Gestión Comercial, CFGS de la editorial McGraw Hill
Productos y Servicios Financieros, y de Seguros básicos, CFGM de la editorial Algaida
Ritmo y lectura 1º nivel, de E. López de Arenosa
Principios de Gestión Administrativa Pública, CFGM de la editorial McGraw Hill
Proyecto empresarial, CFGS de la editorial mcGraw Hill
Lenguaje musical Melódico I, de Manuel Gil Pérez
Productos y Servicios Financieros y de Seguros, CFGS de la editorial Thompson Paraninfo
Aplicaciones Informáticas, CFGNM de la editorial Thompson Paraninfo
Gestión Financiera, CFGS de la editorial McGraw Hill


viernes 25 de noviembre de 2011

Todo por ti

Por una de tus sonrisas, mil imperios
Por una de tus miradas, cien jardines
Por una de tus palabras, una decena de ejércitos

Por una esperanza, mil noches de luna llena
Por tu corazón, cien versos
Por ver tu pelo azabache, decena de clases

Por un amor obligado, mil vidas continuadas
Por un deseo tuyo, cien sirvientes
Por una de tus ideas, una decena de mundos

Todo esto rendiría yo por ti,
Todo eso por vernos sonreír.

viernes 11 de noviembre de 2011

Isis Málaga (v2)

Cuelgo aquí una segunda versión más larga del primer capítulo de Isis Málaga, para el que no haya leido la anterior o no la recuerde, la idea es la de hacer una historia de superhéroes ambientada en Málaga. El principio es muy parecido (que no igual) y cambia sobre todo la segunda parte del capítulo. Como siempre espero alguna valoración o comentario, así que agradecería que os tomárais unos cortos minutos en leerlo y opinar. Gracias por la atención prestada ^_^

Capítulo 1
Formando Isis Málaga

El profesor tomaba muy lentamente su café mientras no dejaba de mirar el reloj de la pared patrocinado por Coca-cola. Esperaba que su visitante no tardara mucho más, no se estaba mal dentro de la facultad de Educación y Psicología de Málaga, pero tenía exámenes que corregir antes del lunes.
Al principio no le reconoció, había perdido mucho peso y vestía de pies a cabeza con un traje de ejecutivo y portaba un portafolios negro. El hombre se acercó con paso decidido a la única mesa ocupada y tendió amigablemente una mano al profesor que éste no dudó en estrechar.
- Ernesto Espinosa.- Dijo el profesor a modo de saludo.- Te veo más arreglado de lo común.
- No esperarías que viniera con las mallas verdes, ¿no, Víctor?
- ¿Aún guardas el traje?
- En una vitrina.- Dijo Ernesto mientras hacía señales al camarero para que le sirviera una taza de café.- ¿Sabes que me llegaron a ofrecer quince mil euros por el traje completo?
- ¿Y no aceptaste?- Dijo el profesor mientras su interlocutor tomaba asiento frente a él.
- No estoy tan mal de pasta.
- Yo hubiera vendido el mío por menos de la mitad.
- No te hubieran dado ni un tercio, sabes que del grupo era yo el que mejor vestía.
Víctor esbozó una sonrisa melancólica.
- ¿Y qué es lo que trae a esta facultad al imponente Meteoro?
Ahora fue el turno de Ernesto para sonreír.
- Me gustaría decir que es una visita de placer.- Dijo Ernesto mientras juntaba los dedos de ambas manos.- Lo cierto es que te necesito.
- Desembucha, ¿quieres recibir clases de anatomía del lenguaje?
- No… he sido contratado por el alcalde.- Empezó a decir el otro hombre.- Se han estado barajando varias posibilidades para hacer frente al aumento de la delincuencia metahumana.
- Creía que de eso se encargaba la División Especial de la Guardia Civil.
- Y sigue encargándose, pero la central de Madrid queda demasiado lejos de Málaga y no podemos seguir confiando en que pase alguien por el lugar en el que un supercriminal… bueno, ya sabes la teoría.
Víctor cerró los ojos mientras pensaba la oferta velada de su antiguo compañero. Mientras tanto el camarero se acercó y colocó una taza humeante frente a Ernesto.
- Queréis un supergrupo específico de Málaga.- Empezó a decir el profesor cuando el camarero se había alejado lo suficiente.- Estoy demasiado viejo para salir a patear culos, ya debes saberlo.
- No queremos que vuelvas a enfundarte las mallas, Víctor. De hecho… habría gente que pagaría por ahorrarse la vergüenza ajena.- Ernesto dio un pequeño sorbo a su taza antes de volver a depositarla en la mesa.- Tu trabajo sería simplemente de organización y notificación.
- ¿Notificación?
- Yo sería tu superior inmediato. Sólo debes rendirme cuentas a mí.
- Y tú al alcalde.
- Sí.
- Te hacía de izquierdas, ¿qué haces colaborando con tu rival directo?
- Precisamente me ofrecí voluntario para evitar un grupo demasiado politizado.
- Lo que importa es la imagen. La cosa es… no puedo dejar a mis alumnos tirados a mitad de curso.
- Haz como yo, delega en alguien y nómbrale líder de campo, por ejemplo.
- Bien, si queréis imagen os daré vuestra imagen de seguridad. Quiero elegir a los seis miembros del grupo.
- Ocho.- Dijo Ernesto tomando un nuevo sorbo a su taza tras soplar brevemente.
- No, seis.- Terció Víctor.- Quiero que con el dinero que os ahorráis por los dos miembros menos me consigáis varios activos necesarios.
Ernesto sacó una librera e hizo un par de anotaciones.
- No puedo darte avionetas ni jets.- Dijo Ernesto haciendo una tachadura en el bloc.- La idea era una furgoneta blindada, podemos ponerle varias mejoras que…
Víctor colocó una mano sobre la mesa y ese gesto bastó para que Ernesto callara.
- Quiero a Carlos Villén como jefe técnico. Que se encargue él de decidir las mejoras del vehículo.
- ¿Así que esa era la trampa? Hablaré con mis contactos, veremos si nuestro querido amigo está libre para nuestro grupo. No podemos darte la poca vorpalita que tenemos pero creo que puedo conseguir trajes decentes.
- ¿Todos los trajes serán iguales?
- Como bien has dicho, queremos dar una imagen. La uniformidad crea respeto y seriedad.
- Vale, ¿cómo se llamará este grupo? ¿Málaga Inc.?
- El alcalde ha decidido llamarlo con el nombre clave Iniciativa Sistema de Málaga, Isis M para abreviar.
- ¿Se puede cambiar? Es demasiado…
- No, no puedes cambiar ni el nombre ni los trajes. Han sido aceptados por el consistorio casi en pleno.
- De acuerdo, de acuerdo.- Dijo Víctor mientras miraba atentamente cómo Ernesto seguía tomando notas en su pequeña libreta.- Quiero una tarjeta de empresa, la voy a necesitar para que me tomen en serio.
Víctor se levantó y se sacudió instintivamente el trasero, dispuesto a retomar su labor como docente universitario.
- Bien, si eso es todo…- Dijo el profesor mientras se alejaba.- Quiero que vengas conmigo a reclutar a los miembros. Reúnete conmigo en el café de autor de la plaza Uncibay.
- ¿Quién hay allí?
- El primer miembro de Isis, por supuesto.

El ascensor había sido instalado no hacía mucho, llevaba funcionando desde el 2010 según la etiqueta de control puesta en uno de los lados. Aún así tardó bastante en llegar a la tercera planta y abrirse, dejando ver un largo pasillo con una única puerta al fondo.
- ¿Quién vive aquí?
- La familia Jordan. O al menos la mujer y su hija, el marido estará a bordo de algún yate haciendo negocios inmobiliarios.
- No suena demasiado español.
- La mujer sí lo es, Pilar Castillo Prieto.
Ambos hombres empezaron a caminar en dirección a la puerta.
- No me suena nadie apellidado Castillo Prieto.
- Eso es porque no aparece en ningún registro metahumano.
Finalmente llegaron a la puerta y Víctor pulsó dos veces el timbre, mientras esperaba echó mano a uno de sus bolsillos interiores y sacó una de las tarjetas de visitas. Empezó a darle vueltas en su mano, esperando a que los pasos que se oían se acercaran.
Al fin el umbral se abrió dejando ver a una señora de unos cuarenta años, de pelo rubio bastante bien cuidado y un semblante que parecía estar facilitado para sonreír.
- ¿Sí?, ¿Qué desean?- Dijo, a pesar de todo, seria la propietaria de la casa.
- Buenas tardes, señora Castillo. Yo soy el doctor en pedagogía Víctor Valencia y mi compañero es el secretario de defensa especial Ernesto Espinosa. Venimos a hablar con su hija, si es posible.
- ¿Con Mary Jane?
- Sí, con su hija.- Repitió Víctor.
- Ahora mismo… no está en casa. ¿Qué es lo que desean ustedes?
- Bueno…- Empezó el profesor mientras tendía la tarjeta de visita a la mujer.- El Ayuntamiento de Málaga está formando un grupo especial para hacer frente a la inseguridad superhumana que estamos padeciendo en los últimos tiempos. El caso es que queremos contar con su hija como uno de nuestros miembros.
- Mi hija no es… no es especial, se han debido equivocar.
- Si no me equivoco.- Puso Víctor la mano contra la puerta impidiendo que les cerrara en las narices.- Su hija es Mary Jane Indiana Jordan Castillo, participante en dos ocasiones en las olimpiadas y campeona en tres ocasiones de los campeonatos juveniles de esgrima, por citar parte de su palmarés.
- Sí, pero es una persona normal, ya se lo he dicho.
- Lo sabemos, señora Castillo. Entre otras cosas es por lo que queremos que ella sea miembro de nuestro grupo.
- De todos modos, ella es ya mayor de edad… así que si quiere irse no puedo impedirlo.
Víctor miró a su compañero que se limitó a mover la cabeza en un gesto negativo.
- Dice que no está en casa.
- No, se ha marchado.
- ¿Puede dejarle el mensaje?, mi número de contacto está en la tarjeta. Dígale que nos urge.
- Lo haré, aunque no me gusta nada todo este rollo de grupo especial que se está montando.
- El alcalde estará abierto a todas sus quejas.- Dijo a modo de despedida forzada Ernesto.
Finalmente la puerta se cerró y ambos hombres retomaron el camino de salida del edificio.
- ¿Qué edad tiene exactamente esa Jane?
- Según mis datos, debe haber cumplido hace poco los dieciocho.
- Y según parece… no tiene nada fuera de lo común.
- No has tenido ocasión de ver cómo se maneja con el florete. Confía en mí, necesitamos a alguien bueno en el cuerpo a cuerpo y ella es de lo mejor que podemos encontrar.
- No sé si el alcalde estará de acuerdo en poner en peligro a una civil.
- Convéncele, creo que es parte de tu trabajo.
Ernesto esperó a llegar a la placa Uncibay para retomar la palabra.
- ¿Eso de Secretario de Defensa Especial es cosa tuya?
- Sí, lo inventé sobre la marcha. ¿Te gusta?
- Lo propondré como puesto oficial.
Víctor sonrió a su compañero y le colocó amigablemente una mano sobre el hombro.
- Espero que Mary Jordan no tarde demasiado en aceptar.